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TESTIMONIOS.
La Historia de Eva.
Hola, mi nombre es Eva, soy una mujer de 36 años
de edad que estudié hasta el segundo año
de la preparatoria. Actualmente me encuentro trabajando
en una oficina donde me dedico a organizar archivos
y llevar algunos datos en la computadora. Mi vida
no siempre ha sido así ya que desde los
16 años más o menos me la pasaba
ingresando a los hospitales psiquiátricos
porque cuando me sentía triste o ansiosa,
según yo, pensaba que la solución
a mis problemas era quitarme la vida y de hecho
lo intenté en varias ocasiones. Usé
muchos métodos para lograrlo, desde tomarme
pastillas hasta cortarme los brazos pero nunca
lo conseguí, más bien lo único
que ganaba era otro internamiento más en
estas clínicas donde me quedaba internada
por semanas. Ahora que escribo acerca de esto
pienso que en el fondo en realidad no me quería
morir pero el sentimiento de no tener quien me
escuchara o de sentirme sola y sin apoyo me hacían
pensar así.
Por mi misma actitud y comportamiento fui perdiendo
mis amigos, que desde un principio no eran muchos
pues era fácil que me molestara con ellos
por cositas insignificantes que yo las hacia mucho
mas grandes y terminaban alejándose de
mi lado, lo que me hacia sentir mas sola aun.
Creo que por eso tampoco pude terminar la escuela,
sentía que todos me criticaban y yo pensaba
que ellos eran los que estaban mal. Lo mismo me
paso en casa, con peleas frecuentes con mi mama
y mi papa. Yo los veía desesperados por
mí y era chistoso porque la que se sentía
desesperada era yo pero no encontraba las palabras
para hacerles entender como me sentía.
Esta es la primera vez en mi vida que he logrado
sentirme productiva, después de pasar de
trabajo en trabajo y de frustración en
frustración pues aun no entiendo porque
yo tengo que ser así o porque a mi me toco
esto. Hay días en que aun me siento triste
o desganada, a veces me dan ganas de botar todo
pero también estoy conciente de todo el
trabajo que me ha costado estar donde estoy, ser
productiva, ganar mi dinero y tener un sentimiento
de ser mas libre e independiente. Si me preguntan
mis metas en este momento es la de buscar una
pareja pues siento que es algo que también
me hace falta y que me gustaría experimentar.
La verdad no se cuanto tiempo logre estar así,
pero cuando veo hacia atrás me siento mejor
conmigo misma y aunque no me gustan los medicamentos
tengo que aceptar que si me ayudan a estar mas
tranquila y no sentir que mis emociones están
en una montaña rusa y aunque muchas veces
también quise botar la terapia me he ido
dando cuenta de lo importante que es. Se podría
decir que me siento mejor conmigo misma en este
momento y estoy conciente que aun me falta mucho
por crecer.
La Historia de Aurora.
Tengo 18 años, hace unos meses me diagnosticaron
con un trastorno limítrofe de la personalidad.
Bueno, eso es lo que me dicen los doctores y mi
familia… que soy Borderline, o lo que quieran
decir con eso. Me dicen que mi problema es que
me hago daño y que con eso también
lastimo a los que me rodean. Según ellos
dejo de comer porque me quiero lastimar y no entienden
que lo que pasa es que no quiero estar gorda,
dicen que no es normal que vomite o use laxantes
y ya ni me creen en cuando les digo que ya no
lo hago pero que yo me sigo sintiendo gorda y
por eso lo puedo llegar a hacer. Según
yo lo que tengo es que unos días me siento
muy triste y ni yo me aguanto y después
se me quita solo. Me dicen que salga con mis amigos
o que vaya al cine pero no entienden que no me
interesa. Siento que todos están en mi
contra y que se ponen de acuerdo para hacerme
sentir mal, creen que todo esto lo ando inventando
para llamar la atención y no me escuchan.
La Historia de Rogelio.
Cuando me dijeron que si quería escribir
un testimonio para que la gente lo leyera acerca
de lo que me ha pasado, al principio no quería
pues una parte de mi se siente avergonzada por
mi conducta, por lo que pensaba, por lo que sentía.
Un día me ví con un tubo en la nariz
porque los doctores me estaban lavando el estomago
porque me había tomado muchas pastillas.
No me quería morir solo estaba muy enojado
porque no me habían querido cambiar el
coche. No fue hasta que mi novia me decía
que estaba mal y recuerdo que cada que me lo decía
yo perdía el control y le gritaba, no la
quería lastimar ni mucho menos, pero sentía
que eso es lo que ella estaba haciendo conmigo.
De hecho cada que alguien me decía que
estaba mal me enojaba mucho. Lo curioso es que
se me pasaba rápido y después sorprendía
a todos porque yo estaba como si nada. Cuando
me internaron en una clínica psiquiátrica
no entendía porque lo habían hecho
porque yo me sentía bien, pero si veía
a las personas a mí alrededor y me quede
pensando en lo que estaba haciendo para haber
llegado a ese lugar.
Me propusieron tomar una terapia y creo que fue
el miedo a volver a verme así como antes
lo que me hizo poner mi energía en el tratamiento.
Llevo cerca de un año y medio en terapia
y me siento mejor conmigo mismo pero creo que
lo mejor es ver como la gente a mi lado ha cambiado
y me trata mejor aunque estoy seguro que no es
que ellos hayan cambiado tanto, mas bien soy yo
quien ha ido modificando su manera de ser.
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